El uso de mallas de tutorado en flor cortada genera en ocasiones una serie de preguntas frecuentes (FAQ) para el productor profesional. En este artículo le damos respuesta.
La implementación de sistemas de soporte es una de las inversiones más importantes en la floricultura intensiva. Ya sea en clavel, lilium, lisiantus, crisantemo o alstroemeria, por ejemplo, el uso correcto de mallas de tutorado interviene en la calidad final de sus tallos.
A continuación, resolvemos las dudas técnicas más habituales sobre el uso, instalación y manejo de las mallas de tutorado Nutriflor, orientadas a maximizar la rentabilidad del cultivo.
¿Qué tamaño de cuadro es el más adecuado para mi cultivo?
La elección del cuadro (retícula) depende directamente de la densidad de siembra y el vigor de la variedad. Para el cultivo de clavel estándar y el tutorado del Lisianthus, lo más habitual es utilizar cuadros de 20 x 20 cm o 22 × 22 cm. Esto permite una buena densidad sin comprometer la aireación.
Para el clavel mini o clavellina, a veces se requieren cuadros más grandes para alojar su mayor volumen vegetativo.
En el caso del cultivo del lilium, dado el grosor del tallo y el tamaño de sus hojas, se suele trabajar con cuadros de 22 × 22 cm o incluso 25 × 25 cm para evitar daños en ellas al cosechar.
¿Por qué elegir malla de polipropileno frente a la malla metálica?
Las mallas de tutorar Nutriflor están fabricadas en multifilamento de poliamida (nylon) o como monofilamento de polietileno. Disponibles en color gris y negro.
El polietileno se ha convertido en el estándar de la industria por tres razones principalmente.
Una de ellas es la sanidad vegetal, porque es un material inerte que no se oxida ni alberga esporas de hongos de la misma manera que el metal rugoso.
Otra es su manejo. Es ligera y fácil de instalar, lo que reduce mucho las horas de trabajo durante el entutorado inicial.
Y la seguridad, ya que al no tener bordes cortantes ni oxidarse, no daña el tallo durante el crecimiento ni al operario durante la cosecha.
¿Cuánto dura una malla de tutorado agrícola?
Su duración depende de la exposición a la radiación solar y los tratamientos químicos. Una malla profesional de calidad debe contar con estabilizadores UV.
En condiciones normales de invernadero, una malla puede ser reutilizable durante 3 a 5 años (varios ciclos), siempre que se desinfecte correctamente entre cultivos.
¿Cuándo se debe instalar la primera malla?
El momento de la instalación de la primera malla de tutorado es un punto importante. La primera malla debe colocarse antes de que la planta tenga altura suficiente para empezar a ladearse.
En el cultivo del clavel, se suele colocar la primera malla a unos 15-20 cm del suelo, poco después del trasplante o pinzamiento. El objetivo es que la planta crezca a través de la malla, no intentar meter la planta en la malla cuando ya está grande, lo que provocaría roturas.
¿Cuántos pisos o niveles de malla son necesarios?
Con respecto a los pisos o niveles de malla son necesarios, depende de la altura final de la variedad cultivada.
Siguiendo con el cultivo del clavel, requiere un sistema de pisos múltiples. Generalmente se utilizan de 3 a 5 pisos de malla a lo largo del ciclo para soportar tallos de 70-90 cm.
En el caso del lilium y lisiantus, suelen requerir 2 o 3 pisos. Y en el crisantemo, generalmente con unos 2 pisos son suficientes, dependiendo del vigor y altura esperada de sus tallos.
¿Cómo se evita que la malla haga «panza» o se hunda en el centro?
Una malla floja no cumple su función de tutorado. Para evitarlo, se debe utilizar postes de cabecera robustos y bien anclados.
También se debe instalar tensores laterales (alambre o cuerda técnica) a lo largo de toda la zona de cultivo. Hay que sujetar la malla a estos tensores mediante clips o ganchos cada cierta distancia para mantener la tensión horizontal y vertical uniforme.
¿Cómo influye el tutorado en el control de plagas y enfermedades?
Un entutorado correcto garantiza que los tallos se mantengan verticales y separados entre sí. Esto facilita la mejor circulación de aire,reduce la humedad relativa en el follaje, disminuyendo la incidencia de Botrytis y mildius.
También aumenta la eficiencia en de los tratamientos. Los productos fitosanitarios, así como los fertilizantes foliares, penetran mejor en un cultivo ordenado que en uno encamado, llegando eficazmente a todas las hojas.
¿Mejora realmente la malla la calidad del tallo?
Sí. Aunque las plantas buscan la luz naturalmente (fototropismo), en ocasiones, el peso de la flor vence esa fuerza.
La malla actúa como guía mecánica, permitiendo que la energía de la planta se dedique al aumentar el tamaño del botón y elongación celular vertical, resultando en tallos completamente rectos, que obtienen mejor precio en el mercado.
¿El uso de mallas reduce los costes de mano de obra?
Aunque requiere una inversión inicial y tiempo de instalación, el ahorro posterior es mayor.
Por una parte, se eliminan las horas dedicadas a levantar tallos caídos, que ocasiones es una tarea imposible. Por otra, la cosecha es mucho más rápida porque el operario visualiza claramente la flor y puede extraerla sin que se enrede con las vecinas.
Como vemos, el sistema de tutorado con malla Nutriflor no es un coste, sino una herramienta para mejorar la gestión de cultivo y calidad de producción.